bruxismo

Bótox contra el bruxismo

Ni las férulas, ni los relajantes te ayudan a descansar, sientes que no duermes bien y estás cansado, porque padeces bruxismo y aprietas y rechinas las mandíbulas durante la noche y también en algunos momentos del día.

Si lo haces con fuerza y durante bastante tiempo, ejerces una importante presión sobre los músculos y otros tejidos y estructuras que rodean la mandíbula, así que en algunos momentos sufres dolor de cabeza, de oídos, o rigidez muscular. Uno de los responsables del bruxismo es el estrés, también puede estar causado por una alineación inadecuada de los dientes, los hábitos del sueño…

Si se realiza un diagnóstico precoz se puede evitar, entre otras complicaciones, el desgaste prematuro de la dentadura. Hasta ahora se empleaban de forma habitual las férulas, o protectores dentales, si bien no eran una solución porque aunque el dolor desaparecía mientras se usaban, reaparecía en cuanto dejaban de emplearse.

Así que contra el bruxismo el gran aliado es el bótox, la toxina botulímica que ha demostrado ser también de gran ayuda en tratamientos de distonías, estrabismo, migrañas, sudoración excesiva, corrección de líneas de expresión…

Como el botox es un potente relajante muscular, su aplicación en el músculo culpable del rechinamiento consigue paralizarlo y de ese modo ayuda a disminuir su actividad. Con su empleo de forma regular se pueden reeducar los músculos para que dejen de apretar, con unos resultados inmediatos y una duración que puede prolongarse durante 9 meses.

Consúltanos si padeces bruxismo; en la Clínica Bruselas estaremos encantados de ayudarte a descansar y a recuperar tu calidad de vida.

 

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