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Cerezas, la fruta más deseada

Este año la climatología adversa ha tenido como resultado una producción de cerezas más pequeña de lo habitual, ya que las numerosas lluvias, el granizo y las heladas durante el mes de abril y parte de mayo han acabado con gran parte de la cosecha. Sin embargo, las cerezas que han sobrevivido están exquisitas, en su punto de madurez y de sabor y son, una temporada más, la estrella de las frutas.

¿Qué beneficios aportan las cerezas a nuestra salud?

Las cerezas tienen una temporada corta, que comprende los meses de mayo, junio y julio, en los que hay que aprovechar sus beneficios, ya que es una fruta baja en calorías (52 calorías por cada 100 gramos) pero con muchas vitaminas y antioxidantes.

Es una fruta delicada que se recoge a mano. una por una, y que concentra en su interior todo el sabor y también antioxidantes (como las antocianinas), que ayudan al sistema inmunológico a luchar contra la oxidación celular, última responsable del envejecimiento acelerado y de la aparición de algunas enfermedades. La picota es una de las variedades más conocidas de la cereza; es una especie que se da solamente en Extremadura, en la zona del Valle del Jerte y en algún territorio de la zona de la Vera, en el norte de Cáceres. Todas las picotas son cerezas, pero no todas las cerezas son picotas. Es tan especial que posee Denominación de Origen Protegida. Tiene la peculiaridad de que al recolectarla se desprende del rabito o pedúnculo que la une al árbol.

Al igual que el plátano, las uvas y los higos, la cereza es una fruta apta para diabéticos. Por lo general, es recomendable que las personas con esta condición disfruten de las cerezas respetando las cantidades adecuadas; la ración media oscila entre los 150 y 180 gramos. Además, son ricas en melatonina, una hormona que regula nuestro reloj biológico y que ayuda a tratar el insomnio y en dietas de control de peso.

Por su contenido en vitamina A las cerezas son beneficiosas para la piel y el cabello, ya que contienen gran concentración de vitamina A o retinol, que ayuda a la buena salud de la piel y el cabello.

Las cerezas pueden consumirse solas, después de lavarlas, como un tentempié saludable a media mañana o de postre con las comidas. Además, cada vez es más popular el gazpacho de cerezas o la mayonesa de cerezas, que aportan a tu mesa un sabor refrescante y todo el valor vitamínico que encierran.

Aprovecha que están en plena maduración e incorpóralas a tu mesa, por salud y por placer.

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