Ácido Hialurónico: tu aliado frente al descolgamiento facial

ácido hialurónico

Ácido Hialurónico: tu aliado frente al descolgamiento facial

Cuando vamos envejeciendo la piel de alrededor de los ojos y la boca sufre un cierto descolgamiento facial y aparece la flacidez, sobre todo en los pómulos y las mejillas. La piel se ve menos tersa, aparecen zonas más hundidas y se pierde luminosidad. Para mejorar esta situación el mejor tratamiento es el relleno de pómulos con ácido hialurónico, una técnica que de una forma rápida, sin efectos secundarios y sin cirugía, consigue paliar esos “huecos” de la cara y obtener un aspecto más rejuvenecido.

Existen dos tipos de relleno:  temporal  y permanente. Lo habitual es hacerlo temporal con ácido hialurónico, de forma que la paciente puede ver el resultado y decidir si le gusta. Estos rellenadores poseen la característica de ser biodegradables permitiendo al cuerpo su absorción de forma paulatina, por lo que su aspecto se reduce, parcialmente, con el transcurso del tiempo.

La ventaja de los rellenadores biodegradables es que el resultado se mantiene durante un plazo de hasta dos años. Posteriormente se puede repetir el tratamiento sin ningún riesgo. El ácido hialurónico está presente en nuestro organismo de manera natural, pudiéndolo encontrar en nuestra piel y en otras partes del cuerpo como las articulaciones y en el cordón umbilical. Gracias a esto, no requiere test de alergia pues resulta completamente seguro para todas las personas. Su duración es de 8 a 12 meses aproximadamente y varía su densidad en función de la región facial a remodelar.

Otro tratamiento común en el que se emplea el ácido hialurónico como remodelador es el de aumento de labios.

Con los rellenadores no biodegradables sólo se necesita un tratamiento, con un eventual retoque y los resultados son permanentes.

También existe la opción de ponerse una prótesis de pómulos y olvidarse de los rellenos para siempre. El aumento de pómulos se realiza mediante la inserción de prótesis de silicona u otro material sintético que se adaptan perfectamente a la superficie del hueso malar. Esta intervención que corrige la falta de proyección o asimetría de los pómulos, se practica colocando un pequeño implante de la configuración, forma y tamaño adecuados, a través de una mínima incisión al interior de la boca. Existen en el mercado implantes prefabricados con la forma adecuada pero también se pueden tallar preoperatoriamente.

En el caso del abordaje a través de boca, la cicatriz interna no es visible. El resultado es muy satisfactorio. A los pocos días el implante no se nota y se ha incorporado como propio.

Hay diferentes productos que se emplean para el aumento de pómulos:

  • Radiesse: Es un producto semipermanente de duración entre un año y medio y dos años.
  • Aquamid: Es un producto permanente.

El aumento de pómulos puede realizarse como técnica aislada o combinarse con otras de rejuvenecimiento facial.

En Clínica Bruselas aseguramos a nuestros clientes unos resultados magníficos que garantizan una recuperación óptima a la vida laboral y cotidiana.

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