Mamoplastia de reducción: ventajas e inconvenientes

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Mamoplastia de reducción: ventajas e inconvenientes

Muchas mujeres no se sienten cómodas con el tamaño de su pecho y lo habitual es creer que se debe a complejos por su tamaño pequeño. Sin embargo cada año hay miles de pacientes que deciden acabar con sus complejos o sus dolores sometiéndose a una mamoplastia de reducción, puesto que su busto presenta un volumen excesivamente grande en relación al resto cuerpo (gigantomastia). Aunque esta operación es solicitada principalmente por mujeres, también se realiza en hombres que sufren de ginecomastia (tejido mamario superdesarrollado) o asimetría mamaría.

En el caso de las mujeres esta reducción no tiene sólo que ver con el deseo de lograr una figura más armónica, sino que puede ser la solución a problemas crónicos como dolor en la parte superior de la espalda, el cuello o los hombros, dificultades respiratorias, o dolencias nerviosas causados por la mala postura que conllevan entumecimiento u hormigueo en brazos o manos, infecciones recurrentes de quistes mamarios… Por este motivo, muchas mujeres se plantean las ventajas e inconvenientes de realizarse una mamoplastia de reducción. 

Las mejores candidatas para una mamoplastia de reducción son mujeres de peso normal, en buen estado físico y mental y con expectativas realistas de los resultados, es decir, que tengan muy claro que realmente quieren someterse a esta intervención y obtener una imagen concreta. Lo más habitual es esperar a una edad en la que el pecho se haya desarrollado completamente antes de realizar una cirugía de reducción, aunque si los problemas físicos vinculados al tamaño de las mamas son muy graves puede operarse aunque no esté totalmente desarrollada.

Por supuesto este procedimiento quirúrgico ha de llevarse a cabo por un cirujano estético cualificado, que orientará a la paciente de cómo va a realizar la intervención, el proceso de post operatorio y los resultados que se van a lograr.

Ventajas de una mamoplastia de reducción

Algunas de las ventajas de someterse a una mamoplastia de reducción son la mejora de la calidad de vida de las pacientes al eliminar el exceso de volumen que les impedía actividades cotidianas o deportivas.

En caso de mamas muy voluminosas (gigantomastia) se eliminarán problemas de salud como dolor lumbar o dolor cervical, desviaciones de las vértebras por el peso, pérdida de las curvaturas normales de la columna, adormecimiento de los brazos, etc.

Suele aparecer también un aumento de la autoestima tras corregir asimetrías congénitas en los senos.

Las pacientes que padecían dermatitis notarán cómo desaparece.

Y en general las mujeres sentirán que tienen un pecho con una forma más proporcionada al resto de su cuerpo.

Inconvenientes de una mamoplastia de reducción

También es aconsejable señalar algunos de los inconvenientes o desventajas tras la mamoplastia de reducción:

En algunos casos podría darse la pérdida de sensibilidad de los pezones y de la piel de la mama, que aunque suelen mejorar con el transcurso del tiempo, en algunas ocasiones serán alteraciones permanentes.

Debido a la infinidad de variables que influyen en los resultados de la intervención, existe la posibilidad de necesitar una cirugía secundaria para realizar un tensado adicional o una reposición de las mamas.

En algunas pacientes, la cirugía puede ocasionar alteraciones en la pigmentación de las areolas, con cambios o pérdida de la pigmentación normal.

Las cicatrices tras la intervención son permanentes, el primer año tendrán una apariencia rojiza y muy marcada, pero con el paso del tiempo se suavizarán, pero en ningún caso desaparecerán por completo.

Cada caso es diferente, por eso lo mejor es consultar a tu cirujano para que despeje todas las dudas y explique los pros y los contras de esta operación y cuáles son los resultados que se pueden obtener tras ella.

 

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