En invierno, protege la piel de la cara del frío

En invierno, protege la piel de la cara del frío

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La piel de la cara está siempre expuesta: necesita atención especial todo el año frente a agresiones externas. En invierno, la piel tiene tres perseverantes enemigos: el viento helado, los cambios bruscos de temperatura y el sol. Así que no te descuides y protege muy bien tu cara, en invierno también. Una cara desprotegida es presa fácil del envejecimiento precoz.

La piel de la cara en invierno se reseca más, se irrita, se ve desvitalizada, sin luz. A veces incluso aparecen rojeces. Y es que el frío provoca una gran deshidratación cutánea. Aunque parezca mentira, la piel pierde más agua que en verano. El frío provoca la vasoconstricción de los capilares y ralentiza la renovación celular. La capa formada por las células muertas en la piel aumenta, e impide que la secreción sebácea llegue con facilidad y nutra la epidermis. Sentimos la piel más tirante, seca y sensible. Además, la humedad relativa del ambiente baja a causa de la calefacción, y eso conlleva la evaporación del agua de la piel.

Clínica Bruselas te propone el siguiente plan de acción para proteger la piel de la cara del frío:

1- Limpiar el rostro, dos veces al día: por la mañana, para eliminar sudor, grasa, células muertas… Y por la noche para retirar el maquillaje, el polvo, la contaminación… todas las impurezas que se van depositando a lo largo del día. Es importante usar un limpiador suave, sin jabón, de ph 5.5. Y retirarlo con una toalla humedecida: no te aclares con abundante agua. El agua desgasta el manto hidrolipídico protector de la piel.

2- Tonificar: elige un tónico sin alcohol. Te ayudará a reestablecer en la piel su ph natural sin resecarla.

3- Hidratar y nutrir: en invierno necesitas más cantidad de crema hidratante, y si tu piel es seca, aplicarla dos o tres veces al día. En pieles especialmente secas, o ante temperaturas muy bajas, es recomendable aplicar una crema nutritiva sobre la hidratante.

4- Mimar el contorno de ojos: la piel periocular es muy fina y sensible, escoge para ella un buen producto y no te olvides las gafas de sol.

5- Regenerar: la piel se renueva por la noche. Antes de acostarte, ayuda a tu piel con productos regeneradores específicos.

6- Proteger de los rayos UVA: en invierno el sol también envejece, y es especialmente peligroso cuando se acompaña de viento helado. Muchas hidratantes y bases de maquillaje incorporan un FPS 20. Asegúrate.

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