Protégete de los efectos del cloro en tu piel

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Protégete de los efectos del cloro en tu piel

Sequedad en la piel, ojos rojos, pelo reseco… Son algunas de las consecuencias de pasar un día en la piscina… La razón es el cloro, un elemento químico que se utilizar para evitar la aparición de gérmenes en las zonas de baño y que, en concentraciones elevadas y en pieles susceptibles puede ocasionar verdaderos problemas en la piel.

Nadar de manera prolongada en agua tratada con cloro tiene un efecto secante en nuestra piel, lo que puede irritarla. Algunas personas tienden a ser más susceptibles que otras, en particular si esta persona sufre de eccema o dermatitis eccematosa.

Cuando nadamos por una hora en una piscina, nuestros cuerpos absorben más cloro y otros productos desinfectantes que al tomar agua del grifo durante toda una semana. Los productos desinfectantes son más dañinos que el cloro, formándose cuando el cloro reacciona con materia orgánica como lo son nuestra piel y nuestro cabello.

Los efectos del cloro pueden reducirse realizando un buen mantenimiento de la piscina y con acciones sencillas como evitar la exposición prolongada, usar gorro de piscina, darse una ducha al salir de la piscina y aplicar inmediatamente el protector solar.

Por otra parte, el principal efecto que tiene el cloro en el pelo es provocar que se vuelva seco y quebradizo. Para llegar a esa condición el pelo debe estar en contacto con altas concentraciones de cloro durante un periodo de tiempo prolongado y exponerse simultánea o posteriormente al sol.

Pero… ¿Cómo protegernos del cloro?

Algunas de las pautas recomendables son: darse una ducha tras salir de la piscina para eliminar el agua de la piscina que queda en la superficie de la piel. Aplicar protector solar inmediatamente tras la ducha. Tras el baño en casa, aplicar crema hidratante acorde con el tipo de piel. Usar gorro de piscina. Emplear champú y mascarilla con efecto hidratante para el pelo.

Antes de meterte en la piscina, te ayudará ponerte unas gotitas de aceite de oliva en la piel. Basta con una cantidad muy muy pequeña para que el aceite de oliva actúe como barrera para que el cloro nos produzca irritaciones.

Recuerda que el cloro no es el único culpable de la piscina, también el agua en sí misma: elimina la humedad de la piel. Para combatir este problema, aplica una crema hidratante, después de ducharte.

Debes lavar bien todos tus bañadores después del baño. De esta manera duraran mucho más tiempo, pero también podrás eliminar la fuente de posibles irritaciones, las cuales son peores debajo de los bañadores.

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