Pasate al Realfooding y cuidate desde dentro

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Pasate al Realfooding y cuidate desde dentro

Seguro que cada vez oyes a más personas hablar del término “realfood, “realfooding” o “realfooder” pero no terminas de tener claro en qué consiste todo esto de comer “comida real”.

El realfooding es una tendencia que tiene como objetivo dejar a un lado los alimentos insanos, los ultraprocesados y comer únicamente “comida real”. Pretende luchar contra los timos que nos cuela la industria alimentaria con el etiquetado nutricional. Te darás cuenta de los y de que muchos de los productos que pensabas que eran sanos, no lo son en absoluto.

En primer lugar, te voy a dar unos tips básicos para pasarte a la tendencia realfooding:

  1. Dedicar tiempo a leer etiquetas es algo imprescindible. Al principio te resultará algo costoso y te llevará tiempo, pero una vez hayas adquirido esta habilidad, harás la compra súper rápido.
  2. Nunca fiarse de la parte delantera del etiquetado. Generalmente se cumple la siguiente regla: “A mayor cantidad de enunciados como light, bajo en grasas, alto contenido en fibra…; peor será el alimento”. Y esto se debe a que es una técnica de la industria para que fijes tu atención en eso y así te convenzas de comprar un producto ultraprocesado. A medida que te vayas fijando te darás cuenta de que los alimentos sanos no llevan ese tipo de enunciados.
  3. Para saber si un alimento es sano o no, siempre hay que leer el apartado de ingredientes. Estos aparecen de mayor cantidad a menor siendo esto último una información súper útil. Te pongo un ejemplo: si compro una tableta de chocolate el ingrediente mayoritario deberá ser cacao, ¿no? Si al leer ingredientes veo que el primero que aparece es azúcar, entonces mal vamos ya que la cantidad de cacao será muy pequeña, descartando así por completo el producto.
  4. La parte de valor nutricional del etiquetado donde aparecen en una tabla el número de calorías, proteínas, grasas, hidratos, sal, fibra… suele confundir más que ayudar. Hay alimentos que son más calóricos y contienen mayor cantidad de algún nutriente en concreto y no por eso son menos saludables.
  5. Muchas veces compramos en base al precio de los productos, pero lo que no sabemos es que sin darnos cuenta podemos estar pagando ingredientes baratísimos a precio de oro. Es el caso de los embutidos como el jamón cocido que vienen en blísters. Si te fijas en los ingredientes verás que hay algunos con jamón cocido 55% y otros con 90%. Aunque lo ideal sería que fuera 100% entre esos dos el saludable es el último ya que el de 55% llevará harinas, almidón, azúcares… para abaratar costes. No te vayas al de 55% porque aparentemente sea más barato ya que estarás cayendo en la trampa de comprar azúcar o harina de forma cara.

Sabiendo esto vamos a hacer una ronda a los grupos de productos del supermercado para explicarte cuáles son los saludables en cada caso.

  1. Los alimentos mínimamente procesados: no llevan ingredientes y consiste en un procesamiento mínimo que no altera su naturaleza como lavar, envasar, congelar… Ejemplos: verduras, frutas, pescados frescos…
  2. Los buenos procesados: reciben un procesamiento industrial que altera su naturaleza como alimentos curados, ahumados, en conservas, encurtidos… y pueden traer algún ingrediente más. Ejemplos: legumbres en conserva, frutas desecadas, cremas de verduras que lleven exclusivamente verduras, agua y sal…
  3. Los alimentos ultraprocesados: reciben un alto procesamiento a partir de ingredientes industriales llenos de sal, azúcar, grasas de baja calidad, harinas refinadas… Como es el caso de los palitos de cangrejo, bollería, bebidas azucaradas, salsas, snacks…

Estos son los ejemplos. En todos ellos deberás leer ingredientes y hacerte siempre la pregunta más lógica: “Si quiero comprar merluza congelada, ¿qué tendrá que aparecer en los ingredientes?” y la respuesta será: “pues merluza y como mucho, sal”. Y ya está. En cuanto empieces a ver una lista larga de ingredientes que ni entiendes o que no pintan nada como puede ser el caso de qué hace el azúcar en un producto salado como el embutido, ahí es mejor huir de esos productos.

Realizar una compra con comida real exclusivamente es la base de una alimentación saludable y de la tendencia realfooding. Con esto ya tendrás los ingredientes y sólo necesitarás cocinarlos de manera adecuada para conseguir una dieta 100% sana.

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